Top

Superficie super-hidrofóbica

Superficie super-hidrofóbica

Ya sé que se trata de una pregunta muy común, pero… ¿¿¿El tamaño importa??? La verdad es que sí, que el tamaño importa… al menos cuando hablamos de materiales. Importa mucho sobre todo el pequeño o muy pequeño (el micro o nano). Hace relativamente poco tiempo que comenzamos a entender que las propiedades de los materiales dependen no sólo de su composición sino también de su tamaño, de su forma y de su organización o estructura. Por eso, modificando estos parámetros, podemos cambiar las propiedades de los materiales a voluntad y el modo en que interaccionan con el entorno que les rodea o cómo responden a estímulos externos (luz, calor, presión, electricidad…).

La Naturaleza también aprovecha esta ventaja tecnológica ligada al diseño, pues le permite economizar, utilizando los mismos materiales para distintas funciones. En esta imagen vemos un ejemplo: se trata de una microestructura que recuerda un plato de “tallarines enmarañados”. Es la pelusilla que hay en el envés de una hoja de chopo. Está hecha de celulosa, la molécula natural más abundante con diferencia, y el componente principal del papel, pero a diferencia del papel normal, esta superficie no se moja, repele el agua, es superhidrofóbica. Esto es debido, precisamente, a esta microestructura, que atrapa aire e impide que el agua moje. De este modo el árbol evita que proliferen hongos y mantiene sus hojas limpias y sanas. Es una superficie funcional autolimpiante o superficie inteligente.